La ex nación soviética, de poco más de un millón de habitantes, ha declarado el acceso a internet como un derecho humano. No por nada las tres grandes aplicaciones de internet, Skype, Kazaa y Hotmail, fueron desarrolladas en el llamado e-Stonia.
Catalina Correia C.
Luego del colapso de la Unión Soviética, muchos pensaron que los países que se independizaron tendrían un duro camino para alcanzar el desarrollo. Y si bien así ha sido para muchas ex naciones soviéticas, Estonia (Ver mapa) sin duda es la excepción. Con poco más de un millón de habitantes, este país se alza como uno de los más tecnologizados del mundo.
No ha sido un camino fácil. Luego de la independencia, en 1991, los estonios se dieron cuenta de que su nivel de vida era muy inferior al de sus vecinos nórdicos. Y a nivel de Estado se trazó un plan estratégico a largo plazo, que después de quince años está dando frutos. Claro, también ha ayudado la proximidad geográfica, lingüística y cultural de Finlandia, el país informático por excelencia.
El salto del tigre
Así, Estonia invierte cerca del 1% de su presupuesto nacional en el desarrollo de la sociedad de la información, lo que se traduce en que el 52% de los habitantes tiene acceso a internet y 91% cuenta con un celular, aun cuando su ingreso per cápita es todavía muy inferior al del resto de sus vecinos de Europa Occidental y sigue siendo uno de los países más pobres de la Unión Europea.
lunes, septiembre 04, 2006
El gran despegue de e-Stonia
La ex nación soviética, de poco más de un millón de habitantes, ha declarado el acceso a internet como un derecho humano. No por nada las tres grandes aplicaciones de internet, Skype, Kazaa y Hotmail, fueron desarrolladas en el llamado e-Stonia.
Catalina Correia C.
Luego del colapso de la Unión Soviética, muchos pensaron que los países que se independizaron tendrían un duro camino para alcanzar el desarrollo. Y si bien así ha sido para muchas ex naciones soviéticas, Estonia (Ver mapa) sin duda es la excepción. Con poco más de un millón de habitantes, este país se alza como uno de los más tecnologizados del mundo.
No ha sido un camino fácil. Luego de la independencia, en 1991, los estonios se dieron cuenta de que su nivel de vida era muy inferior al de sus vecinos nórdicos. Y a nivel de Estado se trazó un plan estratégico a largo plazo, que después de quince años está dando frutos. Claro, también ha ayudado la proximidad geográfica, lingüística y cultural de Finlandia, el país informático por excelencia.
El salto del tigre
Así, Estonia invierte cerca del 1% de su presupuesto nacional en el desarrollo de la sociedad de la información, lo que se traduce en que el 52% de los habitantes tiene acceso a internet y 91% cuenta con un celular, aun cuando su ingreso per cápita es todavía muy inferior al del resto de sus vecinos de Europa Occidental y sigue siendo uno de los países más pobres de la Unión Europea.
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